martes, 9 de diciembre de 2008

maremoto

que bonitas las palabras
que no caen olvidades
en un tunel sin tiempo
que son aprendidas
en el colegio
enseñadas por maestros
de verdadera vocación




ser el niño que
siempre fui

3 comentarios:

cAlanís dijo...

gracias por pasar y comentar lo del milagro de p tinto!

a mi me bota de risa... estoy en resonancia con el humorcillo retorcido del guión..

abrazos

Erika Alvarez Cuervo dijo...

ojalá nunca dejemos de ser niños, ni de sorprendernos por un nuevo amanecer.
gracias por pasarte por mi blog y comentar, estas invitado siempre que quieras :)

Enrique Palacios dijo...

Hay enseñanzas en la vida que nunca olvidamos y nos marcan para siempre... Ahora somos un cumulo de todas esas experiencias, y que mejor que sean aprendidas de grandes eruditos en la materia, como son nuestros profesores...

Saludos!